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lunes, 29 de marzo de 2010

Texto completo de la carta divulgada por el cantante Ricky Martin sobre su homosexualidad.

Texto completo de la carta pública divulgada este lunes por el cantante Ricky Martin sobre su homosexualidad.

Carta de Ricky Martin

En los últimos meses me di a la tarea de escribir mis memorias. Un proyecto que sabia seria uno verdaderamente importante para mi porque desde que escribí la primera frase me di cuenta que sería la herramienta que ayudaría a liberarme de cosas que venía cargando desde hace mucho tiempo. Cosas que pesaban demasiado. Escribiendo este minucioso inventario de mi vida, me acerque a mis verdades. Y esto es de celebrar!

Si existe un lugar que me llena porque estremece mis emociones, es el escenario, es mi vicio. La música el espectáculo, el aplauso, estar frente a un público me hace sentir que soy capaz de cualquier cosa. Es un tipo de adrenalina y euforia que no quiero que deje de correr por mis venas jamás. Si ustedes, el público y la musa me lo permiten, espero seguir en los escenarios muchos años más. Pero hoy la serenidad me lleva a un lugar muy especial, uno de reflexión, comprensión y mucha iluminación. ¡Me siento libre! Y lo quiero compartir.

Mucha gente me dijo que no era importante hacerlo, que no valía la pena, que todo lo que trabaje y todo lo que había logrado se colapsaría. Que muchos en este mundo no estarían preparados para aceptar mi verdad, mi naturaleza. Y como estos consejos venían de personas que amo con locura, decidí seguir adelante con mi "casi verdad". MUY MAL. Dejarme seducir por el miedo fue un verdadero sabotaje a mi vida. Hoy me responsabilizo por completo de todas mis decisiones, y de todas mis acciones.

Y si me preguntaran el día de hoy ¿Ricky, a que le tienes miedo? Les contestaría - "a la sangre que corre por las calles de los países en Guerra, a la esclavitud sexual infantil, al terrorismo, al cinismo de algunos hombres en el poder, al secuestro de la fe". Pero miedo a mi naturaleza, a mi verdad? NO MAS! Al contrario, estas me dan valor y firmeza. Justo lo que necesito para mi y para los míos, y más ahora que soy padre de 2 criaturas que son seres de luz. Tengo que estar a su altura. Seguir viviendo como lo hice hasta hoy, seria opacar indirectamente ese brillo puro con el cual mis hijos han nacido. BASTA YA! LAS COSAS TIENEN QUE CAMBIAR! Estoy claro que esto no se supone que pasara hace 5 ni hace 10 años atrás . Esto se supone que pasara hoy. Hoy es mi día, este es mi tiempo, mi momento.

Que pasara de ahora en adelante? Quién sabe. Solo me puedo enfocar en lo que estoy viviendo ahora. Estos años en silencio y reflexión me han fortalecido y me recordaron que el amor vive dentro de mí, que la aceptación la encuentro en mi interior, y que la verdad solo trae la calma. Hoy para mí el significado de la felicidad toma otra dimensión

Ha sido un proceso muy intenso, angustiante y doloroso pero también liberador. Les juro que cada palabra que están leyendo aquí nace de amor, purificación, fortaleza, aceptación y desprendimiento. Que escribir estas líneas es el acercamiento a mi paz interna, parte vital de mi evolución. Hoy ACEPTO MI HOMOSEXUALIDAD como un regalo que me da la vida. ¡Me siento bendecido de ser quien soy!-

RM (Ricky Martin)





miércoles, 24 de febrero de 2010

UNOS CARADURAS: En medio de la polémica, el PRO elaboró su proyecto de "enlace civil

Ayer, una jueza porteña había autorizado el casamiento de una pareja homosexual. Aunque la Iglesia se lo reclama, Macri no apeló la medida. Pero el Bloque PRO de Diputados elaboró un proyecto para que los gays se unan en "enlace civil". "Las instituciones son distintas, pero deben convivir", dicen.
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La Iglesia dice que Macri "tiene la obligación" de apelar el fallo que autorizó una boda gay

Una jueza porteña autorizó el casamiento de una pareja gay

"Se equivocan quienes buscan enfrentar a la institución del matrimonio --orientada a la familia integrada por los contrayentes y sus hijos-- con el enlace entre personas del mismo sexo, pues ambas instituciones pueden y deben convivir", dice un comunicado del Bloque de Diputados Nacionales del PRO.

El partido conducido por Macri anunció hoy que elaboró su proyecto para establecer la unión de personas del mismo sexo e informó que lo remitió a los distintos bloques de la Cámara para buscar un amplio consenso sobre el tema.

"Las dos instituciones (casamiento y unión civil) son distintas, pero no pueden considerarse incompatibles ni enfrentadas", dicen en el comunicado.

El proyecto fue preparado por los diputados Federico Pinedo, Gabriela Michetti, Paula Bertol y Gladys González, quienes manifestaron que "queremos defender a la familia y a la libertad en forma simultánea y no excluyente", al tiempo que expresaron que es un tema de gran "complejidad" que admite diversas posturas, inclusive internamente.

El proyecto surge en medio de una controversia acerca del matrimonio gay desatado a partir de la decisión de la jueza del fuero contencioso y administrativo de la Ciudad de Buenos Aires, Elena Amada Liberatori de Aramburu, de autorizar a una pareja gay porteña a casarse.

Damián Ariel Bernath y Jorge Esteban Salazar Capón habían solicitado un turno para casarse, pero la funcionaria de turno les había respondido que no podían hacerlo "por su orientación sexual". Finalmente, la jueza Liberatori autorizó el casamiento.

Hoy, la Iglesia, a través del arzobispado de Buenos Aires, le dijo a Macri que "tiene la obligación" de apelar el fallo que autorizó la boda gay.

Apelaron el fallo que autorizó la boda gay en la Capital


Abogados católicos presentaron el recurso contra la resolución de la jueza porteña Liberatori; "El matrimonio homosexual es violatorio de los derechos humanos", argumentaron; Bergoglio, más temprano, se lo había reclamado a Macri
Luego de que el Arzobispado de Buenos Aires rechazara hoy la decisión de la Justicia que autorizó ayer una boda entre dos hombres por considerarlo contrario a la legislación vigente en el país, abogados católicos apelaron la medida y solicitaron su nulidad .

La entidad había exigido a Mauricio Macri, como garante de la legalidad en la Ciudad, que apelara el fallo dictado por la jueza Elena Liberatori a pesar de que el gobierno porteño ya había adelantado que no lo haría.

La medida interpuesta hoy por el presidente de la Corporación de Abogados Católicos, Eduardo Bieule, a la que tuvo acceso lanacion.com , solicita "que se decrete la nulidad de la sentencia dictada por V.S. con fecha 22 de febrero de 2010" y además, la apela por considerarla un gravamen irreparable".

Entre las razones alegadas en su presentación, el abogado sostuvo que se encuentra la de responder al estatuto de la entidad que estipula, entre otras, "proveer al bien común mediante la asunción de los valores morales contenidos en la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia Católica, intentando que éstos regulen las acciones de los individuos y de la sociedad".

Además, sostuvo que "como el matrimonio natural y jurídicamente está ordenado a la familia, y ésta depende de la procreación, entonces ninguna unión homosexual puede basarse en un consentimiento matrimonial pleno. Por ellos la unión de personas del mismo sexo jamás podría constituir un matrimonio, ni mucho menos fundar una familia, siendo el matrimonio homosexual inconstitucional y violatorio de los derechos humanos".

Macri y el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, mantuvieron una tensa reunión en noviembre pasado por el apoyo que el jefe de la Ciudad brindó a la unión civil. El líder del Pro no apeló una sentencia judicial que habilitó el matrimonio entre Alex Freyre y José María Di Bello quienes, finalmente, se casaron en Ushuaia .

En ese momento el Arzobispado criticó a Macri por considerar que al no rechazar aquel fallo "faltó gravemente" a sus deberes de funcionario público.

"Desde épocas ancestrales el matrimonio se entiende como la unión entre el varón y la mujer", dijo la entidad religiosa de acuerdo a la información de la Agencia Informativa Católica Argentina. "Su reafirmación no implica discriminación alguna", agregó.

El texto del comunicado que emitió el Arzobispado dice lo siguiente:

"La legislación civil argentina que nos rige (cfr. también la Declaración Universal de los Derechos Humanos art. 16, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos art. 23 inc. 2 y la Convención Americana de los Derechos humanos, art. 17 inc. 2 ss, los cuales tienen jerarquía constitucional desde 1994) regula el matrimonio como una entidad civil integrada por un hombre y una mujer. Por lo tanto, el fallo de una jueza en lo Contencioso Administrativo que permite un vínculo matrimonial entre personas del mismo sexo, es contrario a la citada legislación".

“No tener identidad es como ser un fantasma


FRANCISCO MADARIAGA QUINTELA CONTO JUNTO A ABEL, SU PADRE, COMO RECUPERO SU IDENTIDAD DESPUES DE 32 AñOS

“Para mí es un regalo, la familia que buscaba”
En rueda de prensa, padre e hijo mostraron su alegría por el reencuentro. Francisco dijo que “no tener identidad es como ser un fantasma”. Su padre, el hombre que se sumó a la búsqueda de Abuelas, comentó: “Es un tigre, como su madre”. Silvia Quintela está desaparecida.

Por Laura Vales

Tienen la misma nariz –grande y carnosa–, la misma frente ancha y los pómulos idénticos, marcados y altos. Viéndolos juntos, uno sentado junto a otro, es imposible no pensar con el primer vistazo que son padre e hijo. Ayer, Abel y Francisco Madariaga contaron en una conferencia de prensa cómo se encontraron después de tres décadas. Abel, el papá, es secretario de Abuelas de Plaza de Mayo y buscaba a Francisco desde 1983. Pero fue el chico el que, ya crecido y convertido en un adulto, finalmente terminó encontrando al padre. A los 32 años, tras haber sido apropiado y criado por un oficial de inteligencia de Ejército, se presentó en Abuelas con la sospecha de que era hijo de desaparecidos, para hacerse los análisis de ADN.

Así se convirtió en el nieto recuperado número 101. En su caso, con la suerte extra de tener vivo a su papá, integrante de la dirección del organismo de derechos humanos –único hombre en un círculo de mujeres– y uno de los responsables de diseñar la estrategia de comunicación para que los jóvenes que sienten dudas sobre su filiación se acercaran a la entidad.

En la sede de Abuelas, donde se realizó la conferencia, Francisco estuvo acompañado por dos amigos, Cristian y Juan, treintañeros como él y que, según contó, fueron claves en la historia (“quiero agradecerles porque me obligaron a venir”, les dijo públicamente). Mezclada entre el público, también estuvo Lucía, su ex novia, que también lo apoyó en el proceso.

Francisco había llegado a Abuelas el 3 de febrero para hacer la consulta. Después, todo fue rápido. El día 4 fue a sacarse sangre para el análisis, y a las dos semanas la Justicia le informó sobre los resultados y le ofreció ponerlo en contacto con su verdadera familia. Resultó que además del padre había un tío (Daniel Quintela) y dos primas (Elena y Mariana) que también lo buscaban.

–Que nuestro encuentro haya sido tan natural va a darles fuerza a otros pibes –vaticinó ayer Abel, el papá–. Es un efecto de siembra; nos llevó tiempo sembrar, pero la cosecha viene cada vez más rápida.


“Un premio”

La historia sobre el nacimiento de Francisco fue relatada por Estela de Carlotto, la titular de la entidad. El joven nació en el hospital militar de la guarnición de Campo de Mayo, en julio de 1977. Su madre, Silvia Mónica Quintela, era, como Abel, militante de la organización Montoneros. Silvia había estudiado medicina en la Universidad de Buenos Aires y estaba haciendo la residencia como cirujana en el hospital municipal de Tigre cuando el 17 de enero de 1977 un grupo de tareas de la dictadura la secuestró. Tenía 28 años y estaba embarazada de cuatro meses.

La llevaron al centro clandestino de detención El Campito, donde la vieron varios sobrevivientes. En julio de 1977 fue trasladada al Hospital Militar, donde le hicieron una cesárea. Silvia dio a luz a un varón al que le puso de nombre Francisco, como quería su compañero.

Fueron las abuelas del recién nacido Sara Elena de Madariaga y Ernestina “Tina” Dallasta de Quintela las que iniciaron su búsqueda y la mantuvieron en los años de la dictadura. Abel, que tras el secuestro de su mujer se había exiliado en Suecia y más tarde en México, volvió a la Argentina en 1983 y se encargó activamente de la búsqueda; así se sumó al trabajo de las Abuelas. Con los años, se convirtió en el coordinador de los equipos técnicos de la entidad, y después pasó a ser parte de su mesa directiva.

“Todos los nietos son queridos, pero éste es un premio para un padre que luchó toda la vida”, definió Carlotto, que en la presentación estuvo acompañada por el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde.


Mentiras y violencia

En la conferencia de prensa, como era de esperar, hubo lágrimas de emoción. Lloraban los amigos de Francisco, lloraban varios integrantes de Abuelas, lagrimeaba aproximadamente la mitad de los que estaban en el salón mientras la otra mitad respiraba hondo y aguantaba. Abel contestó las preguntas de todos los medios con la voz firme, pero le temblaban las manos. En cambio, Francisco parecía totalmente aplomado: se lo veía alegre, pura sonrisa.

El padre, orgulloso, dijo que el hijo era “un tigre, como la madre”. Y aseguró que físicamente era “muy parecido” a ella “aunque, pobrecito, con algunos rasgos míos”. Francisco relató a su vez que, después de conocerlo, lo primero que hizo fue pedirle una foto de su madre.

Francisco contó, además, su vida con los apropiadores. Fue anotado como hijo propio por un oficial del Ejército, Víctor de Alejandro Gallo, al que describió como un hombre “muy violento”. “Fueron años oscuros, feos”, dijo sobre su infancia. En la familia, integrada por la mujer del militar, Inés Susana Colombo, y dos hermanos, nunca le dijeron que no era hijo biológico, y en su documento de identidad figuraba con el apellido del militar, con el nombre de Alejandro Ramiro, pero aun así, con los años fue acumulando dudas. “No me veía parecido a nadie, y además era una familia violenta, no me dejaban avanzar. No tenía ayuda familiar... por eso pensaba que una familia no podía hacer eso con un hijo propio.”

Así empezó a dar los pasos que lo llevarían a recuperar la identidad. “Lo busqué diez años”, resumió ayer, hablando del padre, pero sugiriendo que ese fue el tiempo que vivió con dudas y sin poder resolver la situación. Finalmente, cuando ya estaba muy avanzado en su búsqueda, la mujer de Gallo le confesó que, como él sospechaba, podía ser hijo de desaparecidos. Le dijo que “lo habían traído de Campo Mayo”, en julio del ’77, y que Gallo “le había dicho que se trataba de un niño abandonado”.

El militar era oficial de Inteligencia del Ejército; durante la dictadura integró el Batallón 601. Recuperada la democracia, Gallo acumuló antecedentes delictivos. En los ’80 participó del robo de una financiera y luego de la Masacre de Benavídez, donde fue asesinada una familia, hechos por los que estuvo detenido. En la actualidad es dueño de la agencia de seguridad Lince. Lo detuvieron el jueves, junto con su ex mujer (ver aparte), acusados de la apropiación. Se sospecha además que, en las últimas semanas, pudo haber estado detrás de dos incidentes que sufrió Francisco.

Antes de terminar la rueda de prensa, Abel pidió hacer dos agradecimientos, “a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) y al Poder Ejecutivo, porque desde que la apropiación de niños pasó a ser un problema de Estado, hemos resuelto más de treinta casos”.

Le pidieron a Francisco que hablara a los que están en una situación similar a la que él pasó. “No tener identidad es como ser un fantasma”, contestó, “pero encontré una familia gigante, con amor y contención. Eso es lo que buscaba: para mí, es un regalo”.

El Parlamento español aprobó el aborto libre

La reforma de la ley del aborto establece cualquier mujer mayor de 16 años podrá interrumpir su embarazo en el transcurso de las 14 primeras semanas sin tener que alegar motivo alguno.






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La llamada Ley de Reproducción Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo pasó el trámite en el Senado con el mismo texto que salió del Congreso de los Diputados. Esta semana se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE), tras lo cual entrará en vigor dentro de cuatro meses.

La nueva ley supone la despenalización del aborto, que desde 1985 estaba considerado en España un delito no castigado sólo en tres casos: riesgo para la salud física o psíquica de la madre, violación y malformación del feto.

A partir de finales de junio, cualquier mujer podrá abortar en el país en el transcurso de las 14 primeras semanas de embarazo sin tener que alegar motivo alguno. En casos excepcionales, ese plazo queda extendido hasta las 22 semanas.

En 2008, el número de mujeres que abortaron en España fue de 115.812, un 3,27 por ciento más que en 2007.

En una sesión en la Cámara Alta a la que asistió la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, impulsora de la reforma, la nueva ley quedó aprobada hoy definitivamente por 132 votos a favor, 126 en contra y una abstención.

Se pone "fin a una deuda pendiente" que la sociedad tenía con las mujeres, manifestó la senadora socialista y "número tres" del partido de José Luis Rodríguez Zapatero, Leire Pajín.

La mayoría del Senado rechazó los tres vetos al proyecto presentados por el Partido Popular (PP), Unió y Unión del Pueblo Navarro (UPN), además de 88 enmiendas parciales al texto.

Durante su tramitación en el Congreso de los Diputados se había modificado ya uno de los puntos más polémicos del proyecto: la posibilidad de que las menores de edad pudieran abortar sin conocimiento de sus padres.

Finalmente, la negociación entre socialistas y Partido Nacionalista Vasco (PNV), un partido tradicionalmente católico, estipuló que las adolescentes de 16 y 17 años tengan que informar a sus progenitores, salvo en caso de que ello pueda suponer peligro de "violencia intrafamiliar", así como "amenazas, coacciones o malos tratos".

La formación encabezada por Mariano Rajoy la considera inconstitucional y se ha situado junto a la Iglesia y otros sectores conservadores, que incluso han llevado a cabo movilizaciones en la calle contra su aprobación. El pasado mes de octubre fueron decenas de miles de personas las que marcharon por Madrid y para el próximo 7 de marzo hay convocadas otras manifestaciones contra el aborto.

La Conferencia Episcopal Española (CEE) llegó incluso a asegurar que los diputados y senadores que votasen a favor estarían cometiendo un pecado y no podrían comulgar.

viernes, 19 de febrero de 2010

RIO CUARTO: Travestis y transexuales, reunidas para debatir sobre sus derechos


Representantes de la organización se juntaron para tratar temáticas vinculadas al sida, a la reforma del Código de Faltas y a la ley de Identidad de Género. Indican que se ha evidenciado una apertura social
Por pri­me­ra vez en nues­tra ciu­dad, y en cen­tro del país, se de­sa­rro­lló un en­cuen­tro de tra­ves­tis, tran­se­xua­les y trans­gé­ne­ros pro­ve­nien­tes de dis­tin­tos pun­tos de Ar­gen­ti­na. Se tra­ta de la reu­nión de la or­ga­ni­za­ción ATT­TA, que se con­gre­gó pa­ra de­ba­tir so­bre te­má­ti­cas vin­cu­la­das a sus de­re­chos, a la sa­lud, y las nue­vas le­gis­la­cio­nes.

De­le­ga­das de Mar del Pla­ta, La Pam­pa y For­mo­sa, jun­to con re­pre­sen­tan­tes de Co­ro­nel Mol­des, Sam­pa­cho y Río Cuar­to, en­tre otras, com­par­tie­ron sus ex­pe­rien­cias en la pri­me­ra jor­na­da de tra­ba­jo. Mar­ce­la Ro­me­ro, ti­tu­lar de la agru­pa­ción a ni­vel na­cio­nal, in­di­có que “la idea del en­cuen­tro es reu­nir­nos las com­pa­ñe­ras de to­das las pro­vin­cias pa­ra po­der trans­mi­tir las ex­pe­rien­cias de ca­da una”.

- ¿Con qué pa­no­ra­ma se en­cuen­tran en es­te en­cuen­tro?
- Sa­be­mos que en Río Cuar­to hay una aper­tu­ra de la Mu­ni­ci­pa­li­dad, don­de par­ti­ci­pa Elia­na Al­ca­raz, y eso abrió mu­chos es­pa­cios pa­ra nues­tra co­mu­ni­dad. La po­si­bi­li­dad de es­tar pre­sen­tes, ser vi­si­bles y con­tar con un es­pa­cio pa­ra ge­ne­rar po­lí­ti­cas pú­bli­cas es fun­da­men­tal. No­so­tras que­re­mos que los go­bier­nos mu­ni­ci­pa­les, pro­vin­cia­les y na­cio­nal nos in­te­gren en sus po­lí­ti­cas, por­que so­mos par­te de la so­cie­dad. Te­ne­mos de­re­cho a ac­ce­der a la edu­ca­ción, sa­lud, tra­ba­jo, vi­vien­da, y to­do lo que pue­de necesitar cual­quier ciu­da­da­no.

Ro­me­ro in­di­có que un tra­ba­jo fuer­te que rea­li­zan des­de ATT­TA pa­sa por la re­for­ma de los có­di­gos de Fal­tas. “En nues­tro país hay 14 pro­vin­cias en las que to­da­vía ri­gen los có­di­gos con­tra­ven­cio­na­les, que son de la dic­ta­du­ra mi­li­tar”, sos­tu­vo y agre­gó: “Por es­tos có­di­gos nos per­si­guen, nos co­bran mul­tas, nos de­tie­nen; por eso exi­gi­mos, co­mo or­ga­ni­za­ción, la de­ro­ga­ción de es­tos có­di­gos in­cons­ti­tu­cio­na­les”.


Iden­ti­dad de Gé­ne­ro

Otro pe­di­do de las in­te­gran­tes de la co­mu­ni­dad trans bus­ca la apro­ba­ción de la ley de Iden­ti­dad de Gé­ne­ro. Ro­me­ro sos­tu­vo que es una le­gis­la­ción de la que no se ha to­ma­do con­cien­cia, “es la po­si­bi­li­dad de ac­ce­der a un do­cu­men­to con tu nom­bre, con aquel que te iden­ti­fi­cas y con el que te ma­ne­jás las 24 ho­ras”, di­jo.

- ¿Qué li­mi­ta­cio­nes tie­nen hoy por la au­sen­cia de la ley?
- Te­ner nues­tro do­cu­men­to nos fa­ci­li­ta­ría ac­ce­der a las po­lí­ti­cas pú­bli­cas. Mu­chas de no­so­tras pre­sen­ta­mos nues­tro cu­rrí­cu­lum pa­ra so­li­ci­tar un em­pleo y al en­tre­gar el do­cu­men­to nos di­cen que no nos pue­den dar tra­ba­jo. Di­cen que no da con nues­tra ima­gen, con nues­tra iden­ti­dad, ni si­quie­ra pa­ra tra­ba­jar co­mo te­le­fo­nis­ta.

- Ter­mi­na tra­du­cién­do­se en dis­cri­mi­na­ción.
- Sí, y en una so­cie­dad que de­be es­tar pre­pa­ra­da pa­ra in­te­grar a to­das las per­so­nas, a la di­ver­si­dad se­xual. En nues­tro ca­so so­mos las que más pro­ble­mas te­ne­mos, no co­mo la co­mu­ni­dad gay y las les­bia­nas.

- ¿Evi­den­cian una aper­tu­ra de la so­cie­dad en los úl­ti­mos años?
- Lo que se ve en Río Cuar­to es una aper­tu­ra ha­cia una per­so­na que hi­zo su in­ci­den­cia en la Mu­ni­ci­pa­li­dad y lo­gró un lu­gar. Sin em­bar­go, lo que de­be­ría ha­cer el Mu­ni­ci­pio es ge­ne­rar po­lí­ti­cas in­clu­si­vas pa­ra nues­tra co­mu­ni­dad, co­mo mi­croem­pren­di­mien­tos o ca­pa­ci­ta­cio­nes.

Ro­me­ro con­si­de­ró que hay le­gis­la­cio­nes que las li­mi­tan, “que no nos de­jan avan­zar, de­be­mos ha­cer nue­vas que sean in­clu­si­vas y con una ver­da­de­ra de­mo­cra­cia”. In­sis­tió con la aris­ta de la iden­ti­dad, al­go fun­da­men­tal pa­ra cual­quier ac­ti­vi­dad cí­vi­ca. “No­so­tras no co­no­ce­mos la de­mo­cra­cia, siem­pre te­ne­mos pro­ble­mas con la do­cu­men­ta­ción”, ase­gu­ró la ti­tu­lar de ATT­TA y lo ejem­pli­fi­có con el he­cho de ir a vo­tar. “Pa­ra ha­cer­lo te­ne­mos que pa­sar hu­mi­lla­cio­nes y bur­las en las fi­las de hom­bres. Que­re­mos que eso no su­ce­da y po­der vi­vir en un país de de­re­chos”, in­di­có.

- ¿Qué sig­ni­fi­có pa­ra la agru­pa­ción la con­cre­ción del re­gis­tro de unio­nes ci­vi­les?
- Es un re­co­no­ci­mien­to ci­vil que aho­ra tie­nen las com­pa­ñe­ras, co­mo su­ce­dió con Elia­na, y pa­ra ATT­TA es un pa­so más pa­ra que la so­cie­dad ar­gen­ti­na vie­ran a una mu­jer y un hom­bre en el re­gis­tro, que es lo que bus­ca­mos.

Jun­to con Mar­ce­la es­tu­vie­ron pre­sen­tes de­le­ga­das de Mar del Pla­ta y For­mo­sa, en­tre otras, quie­nes com­par­tie­ron sus tra­ba­jos en cues­tio­nes de sa­lud. Tal es el ca­so de Me­li­na, que co­men­tó su ex­pe­rien­cia con el VIH: “En mu­chos lu­ga­res del in­te­rior si­gue sien­do ta­bú, se si­gue dis­cri­mi­nan­do, en otros lu­ga­res se nos in­te­gra, ins­ti­tu­cio­nes in­te­re­sa­das en el te­ma nos in­vi­tan a dar char­las so­bre el si­da”, di­jo y agre­gó: “No­so­tras es­ta­mos pre­pa­ra­das pa­ra eso, por­que he­mos he­cho cur­sos y es­ta­mos ca­pa­ci­ta­das”.

- Hay mu­chas com­pli­ca­cio­nes con el uso de hor­mo­nas per­ju­di­cia­les pa­ra la sa­lud.
- El te­ma pa­sa por la elec­ción de gé­ne­ro de una. Lo ideal es que ha­ya en ca­da lo­ca­li­dad un en­do­cri­nó­lo­go que te di­ga qué hor­mo­na to­mar, y en ca­so de te­ner una com­pli­ca­ción en el or­ga­nis­mo, có­mo tra­tar­la. Sin em­bar­go, no en to­dos los mu­ni­ci­pios hay un es­pe­cia­lis­ta a dis­po­si­ción. Por eso, las que te­ne­mos al­go de ex­pe­rien­cia va­mos con­tan­do qué hor­mo­nas son bue­nas o con­ve­nien­tes pa­ra con­su­mir.

So­bre es­te te­ma, Mar­ce­la Ro­me­ro co­men­tó que en la Ciu­dad Au­tó­no­ma de Buenos Aires hay un ser­vi­cio de en­do­cri­nó­lo­gos que las atien­de, pe­ro no se lo pue­de lle­var a to­do el país por­que eso de­pen­de del mi­nis­tro de Sa­lud de ca­da pro­vin­cia. “Se sa­có en Bue­nos Ai­res la re­so­lu­ción 2272 por la que en to­dos los hos­pi­ta­les las com­pa­ñe­ras pue­den ser aten­di­das con su nom­bre e iden­ti­dad de gé­ne­ro”, se­ña­ló.

- Del mis­mo mo­do, mu­chas se so­me­ten a ci­ru­gías en ma­las con­di­cio­nes.
- Es al­go que se tra­ta por­que es co­ti­dia­no -ex­pli­có Me­li­na-; lo pri­me­ro que le de­ci­mos a una jo­ven trans es que ten­ga cui­da­do con las hor­mo­nas y con las si­li­co­nas lí­qui­das. Que tra­ten de lle­gar siem­pre a las ma­nos de un ci­ru­ja­no y sa­bien­do su se­ro­lo­gía.

Por su par­te, Be­tia­na, de For­mo­sa des­ta­có el tra­ba­jo que se ha­ce des­de la aso­cia­ción pa­ra con­cien­ti­zar a la po­bla­ción so­bre su par­ti­ci­pa­ción. “Hay lu­ga­res en las que só­lo so­mos chi­cas de la no­che, pe­ro aho­ra cuan­do em­pe­za­mos a par­ti­ci­par de la so­cie­dad, se­gui­mos a com­pa­ñe­ras que ne­ce­si­tan de ase­so­ra­mien­to”, sos­tu­vo.

El pe­di­do de las in­te­gran­tes de ATT­TA pa­sa concreta­men­te, por que se res­pe­ten sus de­re­chos co­mo per­so­nas.

Luis Sch­loss­berg
lsch­loss­berg­@pun­tal­.co­m.ar

Río Cuarto ha abierto mucho la mente”
La representante de la organización en la ciudad habló del trabajo que les queda por delante en la lucha por sus derechos
“Pa­ra Río Cuar­to la rea­li­za­ción de es­te en­cuen­tro es un avan­ce po­si­ti­vo, por el acom­pa­ña­mien­to que nos brin­dan las com­pa­ñe­ras de to­do el país”, in­di­có Elia­na Al­ca­raz, de­le­ga­da de ATT­TA en la ciu­dad. “Lo hi­ci­mos en ca­sa pa­ra que fue­ra fa­mi­liar y no tan es­truc­tu­ra­do”, ex­pli­có en diá­lo­go con PUN­TAL y agre­gó: “Te­ne­mos la po­si­bi­li­dad de con­tar nues­tras ex­pe­rien­cias, por­que ca­da pro­vin­cia tie­ne su pro­pia si­tua­ción”.

- ¿Cuál es la ac­tua­li­dad del tra­ba­jo de la or­ga­ni­za­ción?
- Afor­tu­na­da­men­te, en Río Cuar­to la gen­te ha abier­to un po­co la men­te, no del to­do, pe­ro se avan­zó mu­cho. Ha si­do fun­da­men­tal el apo­yo de los me­dios, que tra­ta­ron nues­tro tra­ba­jo con mu­cho res­pe­to. Yo agra­dez­co a la so­cie­dad el he­cho de que no me tra­te co­mo a una tra­ves­ti, si­no co­mo a una se­ño­ra más. Eso me enor­gu­lle­ce mu­cho.

- ¿Qué sig­ni­fi­ca el en­cuen­tro en es­ta rea­li­dad de la ciu­dad?
- Al en­cuen­tro lo veo co­mo un pro­gre­so; en mar­zo bus­ca­re­mos el tra­ta­mien­to de la ley de Iden­ti­dad de Gé­ne­ro, que tam­bién va a ser con­tro­ver­sial y ya han sa­li­do vo­ces en con­tra, co­mo su­ce­dió con la or­de­nan­za de las unio­nes ci­vi­les. Sin em­bar­go, no­so­tros te­ne­mos fe de que fi­nal­men­te lo­gra­re­mos al­go. Ya nos han brin­da­do su apo­yo des­de Es­ta­dos Uni­dos y Es­pa­ña, que nos en­via­ron men­sa­jes fe­li­ci­tán­do­nos y pre­gun­tan­do có­mo hi­ci­mos pa­ra lo­grar es­tos cam­bios de los úl­ti­mos años.

- ¿Có­mo con­ti­núa la se­gun­da jor­na­da del en­cuen­tro?
- Ma­ña­na (por hoy) se tra­ta­rán te­mas re­la­cio­na­dos al VIH, una cues­tión muy de­li­ca­da, de la cual no hay con­cien­ti­za­ción en­tre las pa­res, con el mie­do de ha­cer­se el aná­li­sis mu­chas no se rea­li­zan los es­tu­dios y no ha­cen un se­gui­mien­to de la en­fer­me­dad. Es­ta­mos lu­chan­do pa­ra que nues­tras com­pa­ñe­ras no lle­guen a úl­ti­mas ins­tan­cias, co­mo ha su­ce­di­do con mu­chas ami­gas que fa­lle­cie­ron por eso.

Al­ca­raz se­ña­ló que des­de ATT­TA bus­can con­cien­ti­zar a la per­so­nas que se con­ta­gien la en­fer­me­dad. “Hay que apo­yar­las con el acom­pa­ña­mien­to de ali­men­to o vi­vien­da”, di­jo y des­ta­có la par­ti­ci­pa­ción de mu­je­res que con­vi­ven con el si­da.